Crónicas del conflicto: Adobe vs Apple

Una divertida crónica de cómo se originó la guerra entre Adobe y Apple. Fue escrito por Daniel Eran y puedes encontrar la versión original en inglés aquí.

§

Si no conoces toda la historia, podrías pensar que todo este conflicto entre Apple y Adobe surgió de la nada un día que Steve Jobs despertó una mañana con un dolor en el cuello por haberse acostado mal y descargó su ira con Adobe. A los que crean que hay algo más detrás de todo esto, quisiera darles un breve recorrido histórico por los caminos de la tecnología.

El génesis de Adobe

En el principio, Xerox PARC creó el escritorio gráfico. La computadora personal se hallaba sin forma y desierta, y la oscuridad se hallaba sobre su desarrollo de software. Y el dinero de Xerox se movía de acá para allá sobre las aguas de la innovación y PARC dijo: “llegue a haber iconos y ventanas y Ethernet y el entorno de desarrollo SmallTalk”. Y, ¡mire!, llegó a haber una estación de trabajo de $15,000 dólares, y Xerox vio el Alto (ese era el nombre de la computadora), y vio que era bueno.

Y entonces Steve Jobs vió el Alto, y convenció a Xerox de invertir millones de dólares en Apple. Y Jobs dijo que Apple comercializaría la tecnología de Xerox y enriquecería a la compañía con su inversión. En consecuencia, Apple creo el Macintosh, la cual atrajo a los ingenieros de Xerox que se unieron a Apple para trabajar en productos que quizá llegaran a las personas en el mundo real, y no solo para usarse en un laboratorio del PARC.

Y entonces Apple presentó el Macintosh al mundo, y aun no quedaba del todo claro lo que la nueva computadora gráfica podría hacer por la gente normal. Y entonces Steve Jobs vio PostScript, el lenguaje creado por ingenieros que habían abandonado PARC para crear la empresa Adobe Systems. Y Jobs dijo: “¡Mira! Tomemos PostScript y hagamos un lenguaje para impresoras laser, para que la gente común pueda crear tipografías maravillosas y gráficos de alta resolución, y todo será orquestado desde el Macintosh.”

Así que Adobe otorgó una licencia de PostScript a Apple, y Apple creo la LaserWriter, la primera impresora con un sofisticado lenguaje para describir gráficos y tipografías, y Macintosh y la LaserWriter en verdad sacaron adelante la autoedición, y el mundo observo y vio que era bueno, y Macintosh se regocijó por su primer gran éxito. Y la gente se regocijó.

Y entonces Steve Jobs dejó Apple y formó NeXT, y obtuvo una licencia del PostScript de Adobe para usarlo como el lenguaje para todas las operaciones gráficas del sistema, de tal forma que lo que el usuario viera en la pantalla fuese idéntico a lo que viera en el papel ya impreso, y llego a existir Display PostScript, y era bueno.

Un éxodo de la esclavitud a Adobe

Y el dinero iba y venía dentro del mundo de la autoedición. Y Adobe empezó a vender fuentes PostScript Type 1 a los publicadores que usaban Macintosh, y estableció un precio casi prohibitivo por las fuentes Type 1 y por el lenguaje PostScript.

Y a Apple le enfureció la codicia de Adobe, y entonces Apple visitó a Microsoft a finales de los 80’s y propuso usar TrueType como un formato alternativo a las costosas fuentes de Adobe, y Microsoft compró TrueImage y propuso a Apple que obtuviera de ellos una licencia de dicho lenguaje alternativo a PostScript.

Y Adobe vio la escritura en la pared y rogó a Apple que no se fuera, y Apple accedió a seguir usando PostScript en sus impresoras láser, pero tanto Mac OS como Windows empezaron a usar fuentes TrueType y las fuentes llegaron a estar al alcance de los simples mortales. Y TrueType engendró OpenType y nunca nadie más pagó las altas sumas que costaban las fuentes Adobe Type 1.

Números de las aplicaciones de Adobe

Y Adobe creó Illustrator para hacer dibujos en el Macintosh en 1987, y entonces compró Photoshop para retocar fotografías en el Macintosh en 1990, y entonces creó Premiere para editar películas en el Macintosh en 1991. Y en 1994 Adobe se fusionó con Aldus para adquirir la versión de 1986 de PageMaker para autoedición en el Macintosh y la versión de 1993 de After Effects para gráficos en movimiento en el Macintosh. Y en 1995 Adobe compró Frame para adquirir la versión de 1990 de FrameMaker para la composición de largos documentos en el Macintosh.

Y Adobe empezó a notar que Windows se vendía a una gran cantidad de fabricantes de PC, y fue tentado por su largo número de usuarios, y pecó contra Apple, que había causado su nacimiento y riquezas, y empezó a tener relaciones con Windows y perdió interés en el Macintosh y dijo a su base de usuarios que cambiaran a Windows porque este ahora era bien parecido y bueno para usarse.

Y Apple se negó a usar las nuevas tecnologías de Adobe y dijo: “¡Mira! Hemos creado QuickDraw GX para exhibir tipografías complejas e imprimirlas, y QuickDraw 3D para modelado tridimensional, y PowerTalk para mensajería.” Y Adobe ignoró a Apple y se rió de su difícil situación, y Apple lloró amargamente mientras observaba que el futuro de sus sistema operativo se derrumbaba. Y Apple empezó a buscar una nueva estrategia para evitar la muerte, y sucedió que ahí estaban Steve Jobs y su compañía NeXT, y Apple dijo: “tu debes ser nuestro salvador.” Y a regañadientes Jobs aceptó vender NeXT a Apple y se quedó mirando para ver lo que pasaría.

Y entonces Jobs se puso muy contento por lo que podría ocurrir, y usurpó el liderazgo de Apple, y visitó de nuevo a Adobe con su portafolio combinado de NeXT y Apple. Y verdaderamente Adobe dijo a Apple: “págame 30 piezas de plata para que quizá portemos nuestras aplicaciones a tu sistema operativo.” Y Adobe demandó altas regalías por el uso de Display PostScript.

Y Jobs llevó su nuevo sistema operativo a Macromedia y a Microsoft, y ellos se burlaron de la idea de portar sus aplicaciones a un nuevo y desconocido sistema operativo, y Apple se vio obligada a retroceder y desarrollar una API con compatibilidad hacia atrás llamada Carbon para permitir al código antiguo funcionar sobre el nuevo sistema operativo. Y Apple quitó Display PostScript y creó un nuevo modelo de gráficos basado en PDF. Y Apple ya no pagó más regalías a Adobe por el uso de Display PostScript.

Y Jobs volvió a las compañías desarrolladoras después de trabajar por cinco años en el Mac OS X y dijo: “¡Miren! Hemos hecho todo lo que nos han pedido, y su viejo código funcionará nativamente si hacen un poco de trabajo simple de Carbonización. Y, ¡vean!, nosotros mismos lo hemos hecho con el Finder.” Y en el 2001 Macromedia entregó una versión Carbonizada de Freehand, y Microsoft entregó una versión Carbonizada de Office v.X. Pero Adobe se cruzó de brazos y se negó a Carbonizar muchas de sus aplicaciones por años.

Y en el 2002, Adobe liberó InDesign para Mac OS X antes que QuarkXPress, convirtiendo a Adobe en el segundo desarrollador más importante apoyando al nuevo sistema operativo de Apple. Adobe entonces portó AfterEffects y GoLive en 2002, pero se negó a portar Acrobat, Photoshop e Illustrator hasta el final del 2003 como parte de su Creative Suite. En 2003, Adobe canceló Premiere y FrameMaker para el Mac, y enfocó todos sus nuevos desarrollos en Windows. Y Adobe amasó una gran fortuna de los usuarios Mac con Creative Suite, y CS2 en 2005.

Y en 2005, Adobe compró Macromedia. Y el mismo año Apple dijo: “¡Miren! Hemos portado Mac OS X a Intel, y verdaderamente migraremos el Macintosh a Intel en 2006.” Y Adobe se unió a Apple en el escenario y dijo que era bueno. Y después de eso por un año Adobe dijo que no actualizaría Creative Suite 2 o Macromedia Studio 8 para correr nativamente en las Macs con Intel. Y finalmente Adobe liberó Creative Suite 3 como Universal Binary hasta la primavera de 2007. Y esto molestó mucho a Apple.

Adobe juzga al Mac sin piedad

Y Adobe revisó sus recursos para el desarrollo del Flash de Macromedia, y asignó un equipo de cuatro empleados de tiempo completo para mantener el desarrollo del Flash Player para Windows. Para la versión Mac asignó a un empleado de medio tiempo que no era experto en el desarrollo para Mac. Y así el Flash Player para Mac continuó siendo inestable y se convirtió en la causa número uno de bloqueos en el sistema Mac OS X, y regularmente consumía el 100% del CPU de la Mac mientras no hacía nada. Y la gente culpó a Apple, y la furia de Apple siguió creciendo.

Y fuentes dentro de Apple decían: “Cualquiera que haya escrito código multi-hilo sabrá que esto es un error de novato descerebrado. Finalmente lo arreglaron hace unos meses, después de años en que los ingenieros de Apple les decían que trabajaran juntos para resolverlo.”

Y Flash para el Mac era tan terrible que Apple se vio forzada a desarrollar un mecanismo que aislara su plugin en Safari para Snow Leopard de tal suerte que cuando el plugin se estrellara no siempre matara a Safari también, puesto que Flash era verdaderamente una detestable pieza de software. Y a Adobe no le importó, porque Flash Player era gratuito, y Adobe planeaba hacer más dinero con Windows, y que los usuarios Mac se conformaran con comprar sus costosísimas versiones recalentadas de Creative Suite, justo como Microsoft hacía con Office para Mac.

Lamentaciones sobe el iPhone

Y en el 2007 Adobe se dio cuenta que Apple había creado el iPhone, y que era hermoso en apariencia. Y Adobe anheló tener Flash en el iPhone, pues quería que su alternativa a HTML llenara la tierra entera. Y Apple dijo: “No. Tu versión de escritorio de Flash es demasiado grande e inestable, y tu versión de Flash Lite no es lo suficientemente buena como para correr contenido Flash como los usuarios esperarían.” Y Adobe le dijo a la gente que el Flash para iPhone estaba a la vuelta de la esquina y que estaba trabajando con Apple para lograrlo, pero no era cierto. Y la gente esperó.

Y entonces los usuarios del iPhone empezaron a olvidar al Flash, y empezaron a consumir más de la mitad del tráfico web desde dispositivos móviles de toda la tierra, y Adobe empezó a sentir pánico pues codiciaba los derechos por licencias de Flash en dispositivos móviles. Y Adobe empezó a sentir vergüenza, y empezó a confeccionarse un vestido de hojas de higuera al darse cuenta de que estaba desnudo. Y Steve Jobs lo desterró del jardín del iPhone.

Y Adobe lloró amargamente y sus días eran frustrados y sus noches estaban llenas de terror, y el trabajo de sus manos rindió pocos frutos pues Flash Player para móviles solo funcionaba en Android y en webOS y en uno que otro producto móvil vaporware que Microsoft planeaba liberar en el futuro próximo. Y Apple dijo: “¡No! ¡El iPhone nunca correrá Flash porque no queremos esclavizarnos a tu plataforma!; y además, hemos trabajado con los miembros del W3C para desarrollar HTML5 como una forma de entregar contenido enriquecido e interactivo, y ya no necesitamos Flash.”

Y Adobe maldijo a Apple y a Steve Jobs y dio grandes alaridos y fue grande su crujir de dientes y rasgó sus vestiduras y raspó sus heridas enconadas con un pedazo de vasija de barro. Y Steve Jobs no quiso escuchar. Y Adobe dijo: “Construiremos una torre con su cúspide hasta los cielos, y usando Flash Professional crearemos un ejército de títulos para la App Store de Apple basados en los juegos Flash, y Creative Suite 5 ciertamente triunfará sobre Steve Jobs y su rechazo a usar Flash Player.” Y Steve Jobs bajó y miró la torre y confundió sus lenguajes con la sección 3.3.1 de la licencia del SDK para iOS y el interés en Flash Professional CS5 cesó.

Una revelación de Adobe

Y Adobe vio a los cuatro jinetes del apocalipsis ascender del mar, y montado sobre un caballo blanco iba Steve Jobs y estaba decidido a ganar la victoria. Y un segundo caballo, rojo, resultó ser el iPhone que conquistó el mercado de los smartphones, e hizo que los fabricantes cayeran sobre sus propias espadas. Y un tercer caballo, negro, llevaba los platillos del iPod Touch, y midió las reproducciones desde iTunes y vendió tantas aplicaciones que mató de hambre a las demás plataformas móviles. Y un cuarto caballo, pálido, tenía un jinete llamado iPad, y de cerca le seguí la Muerte. Y causó un hambre por las tabletas, y una plaga de piazarras y las mató con su espada. Y ninguno de los jinetes usaba Flash.

Y Adobe despertó aterrorizado de sus visiones espantosas, y se dio cuenta de que sus días de monopolizar la red con contenido Flash habían terminado. Y Adobe empezó a crear nuevas aplicaciones para el iPhone y para el iPod Touch y para el iPad, y empezó a portar la Creative Suite a Cocoa, justo como Steve Jobs le había pedido diez años atrás. Y Adobe continuó desarrollando LightRoom y Adobe obtuvo ganancias de sus esfuerzos.

Y entonces Adobe empezó a crear herramientas de desarrollo para HTML5, y las colocó a precios razonables y creó productos multi-plataforma y la gente se regocijó; y Adobe se repuso de su enfermedad mortal y vivió confortablemente muchos días al lado de Apple. Y Steve Jobs dijo: “¡gracias!”, y Adobe dijo: “¡no!, ¡gracias a ti!” Y vivieron felices para siempre jamás.

Anuncios
Crónicas del conflicto: Adobe vs Apple

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s